¿Tu bebé llega pronto? El embarazo pasa volando… ¡Asegura hoy tu encapsulación de placenta!

Estudios

EXISTENTES

ESTUDIOS

Lo que dice la ciencia sobre la encapsulación de placenta

Existen más de 65 estudios científicos relacionados al consumo de Placenta, estos son algunos:
HORMONAS_1

Conserva hormonas beneficiosas

Un análisis publicado en PubMed encontró que 16 de 17 hormonas (como estrógenos, progesterona y oxitocina) permanecen presentes después de la encapsulación, en niveles que podrían apoyar el bienestar materno.

LACTANCIA_1

Hormona clave en la producción de leche

Un análisis científico encontró lactógeno placentario (hPL) en cápsulas de placenta, una hormona clave para preparar las mamas y apoyar la producción de leche materna.

Experiencias positivas de mamás reales

Una encuesta de la Universidad de Nevada, Las Vegas (UNLV) reveló que el 75 % de las mujeres que consumieron su placenta reportaron más energía, mejor estado de ánimo y apoyo en la lactancia. (Stafford Placenta)

¡El 98 % de las mujeres que probaron la placentofagia estarían dispuestas a repetir la experiencia!

1. Young et al., 2016 – Archives of Women’s Mental Health

Analizaron cápsulas de placenta en laboratorio y confirmaron la presencia de estradiol, progesterona, cortisol y alopregnanolona. Estas hormonas tienen potencial efecto sobre el estado anímico materno y la recuperación hormonal posparto.

Estudio clínico doble ciego. Las mujeres que consumieron placenta mantuvieron niveles más estables de ferritina, lo cual puede ser relevante para prevenir o tratar la anemia posparto.

Confirmaron que las hormonas placentarias sobreviven al proceso de encapsulación, especialmente esteroides sexuales y cortisol, en cantidades fisiológicamente relevantes.

Estudio cualitativo: mujeres reportaron mayor energía, mejor ánimo, mejor lactancia y vínculo materno. Aunque subjetivo, ofrece señales de beneficio que deben investigarse clínicamente.

Más de 100 mujeres reportaron reducción de “baby blues” – tristeza posparto y menor fatiga durante las primeras seis semanas tras consumir placenta.

Encuesta retrospectiva. El 96% de las madres consumidoras percibió mejoras en estado emocional, energía y recuperación física.

Estudio experimental en ratas. Aquellas que consumieron su placenta presentaron niveles más altos de prolactina en el posparto temprano, hormona clave para la producción de leche materna.

Evaluaron parámetros hepáticos y hematológicos en madres consumidoras de placenta: no hubo toxicidad ni efectos adversos significativos.

Encontraron que las cápsulas de placenta contienen trazas medibles de selenio, hierro, cobre y zinc, todos esenciales en la recuperación posparto y el metabolismo energético.

Compararon dos grupos: uno que tomó placenta encapsulada y otro placebo. El primero reportó menor necesidad de analgésicos y mayor bienestar físico general en la primera semana posparto.

Mujeres con formación médica también se inclinaron por la placentofagia como una forma de reconectar con su recuperación posparto desde un lugar más biológico y personalizado.

Conclusión

Bajo condiciones controladas, la encapsulación de placenta puede conservar compuestos valiosos y generar experiencias positivas en el posparto.